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Breve historia que (tal vez) no fue

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"Photo by Blair Fraser on unplash"

I

Te encontré, noche estrellada,

y yo no sabía dónde estaba.

 

Te encontré, noche soñada,

feliz filigrana del destino.

 

Y no te volví a ver,

o te vi por primera vez

años después.

Una noche estrellada,

una noche soñada,

en la que ya sabía dónde estaba.

 

II

 

Con la llamada del alba

tus ópalos me cegaron,

me enseñabas el paraíso secreto

pero no podía más

que seguir embebido,

jugando entre el sugerente velo

de tus zafiros vítreos.

 

Me enseñabas el paraíso oculto

Que nadie se atreve a mostrar

y no alcanzaba a verlo

desde el naufragio que me salvaba

en el mar de tus ojos,

en el mar picado y poderoso de tus ojos,

en el mar moteado de arena y espuma

de tus dolientes ojos.

 

Sólo pude seguir remando

lento y atado sobre el mástil de Caronte

para evitar caer en el lago yermo.

 

Duro regreso errático,

rumbo volátil ante el azaroso virage,

lento despertar de un sueño abierto.

 

III

 

Dime si te atreves

algo que te parta y sangres,

sangre que va al labio y nace,

nace el deseo que subyuga y condena.

 

Dime que eres tú

quien se desliza y dibuja sobre la tinta.

dime que eres tú,

dilo, atrévete.

sé pretenciosa y apuesta,

arriesga, encañona y dispara certera,

sentenciando que eres tú el mango del puñal

de este asesinato a dos manos.

 

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“Mare aliena”

 

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"Photo by Dmitry Ratushny on Unsplash"

 

Huyen de sus vidas y no,

no son suicidas.

 

Huyen de la rabia y la desesperación

corriendo tras un interrogante.

 

Buscan esperanza,

encuentran negación y rechazo,

xenofobia y miedo.

 

Son obligados nómadas

en un país de egocéntricos sedentarios,

adictos a la rutina

por miedo a perder lo que apenas tienen

buscando un sueño que les trasciende,

dependientes de lo material

y no de lo humanitario.

 

Ciudadanos de un lugar llamado mundo,

esclavos del papel y el mineral.

 

Somos sombras tapadas

por rascacielos despóticos,

almas cobardes tras un “avatar”

buscando un corazón

del hombre de hojalata al otro lado del

camino adoquinado al fracaso,

de la red invisible

que captura nuestra inteligencia.

 

“Mare aliena”,

vergüenza colectiva.

Autodestrucción

IMG_2830Foto de: Claudia Sorbet

 

Otro día más,

otra semana más,

y un día menos

y una semana menos.

 

Quieres cerrar puertas

pero no puedes.

Buscas abrir nuevas puertas

pero una corriente del pasado

te lo impide.

 

Atrapado en una sala de espera.

y aunque sea cómoda

y la luz te ilumine

la imposibilidad de salir,

de tener libertad,

de poder volar,

asfixia.

 

Y otra hora más,

otra letra vencida,

otra batalla perdida

otra ventana sin asa.

 

El foco se centra en ti.

La noche cae alrededor.

 

Repetir buenos días

como un mantra

con las comisuras hacia arriba

hasta que sea verdad

o sea menos mentira.

 

Otro día que toca caer sin red,

otro estancia en el barro,

otro lodazal sobre el que restregarse.

 

Mañana nos levantaremos.

O no.

Quizá la herida siga abierta

cada cual necesita su medicina,

cada cual tiene su tempo.

 

Otra rutina en la oficina.

Tus alas de ángel

no entran en un cubículo,

se amputan en una cadena,

tu melodía es silenciada por el ruido del dinero,

tu vida quedó sepultada en una mina.

 

 

Sigue pensando que eres feliz.

Pero sabes

que no eres pleno,

que no eres tú

sólo un mero reflejo.

 

Otra repetición,

otro saludo fingido,

otra mueca

y otro comentario de odio a la espalda.

 

Muerte en cada tubo,

en cada “ring”

en cada “es lo que hay”,

en  cada “que otra cosa puedo hacer”,

en cada anochecer,

en cada amanecer.

 

La partida acabó hace mucho.

Estamos fuera y seguimos jugando.

Seguimos al rebaño

por miedo a lobos solitarios

y estamos rodeados

de zorros disfrazados,

de cicuta en el alpiste.

 

Quizá no puedas con todo.

 

Quizá estar ocupado sea una pérdida de tiempo.

 

Quizá tu pozo es muy profundo

está seco y contaminado

por un cadáver

que ya es el tuyo.

 

David Soria Fuertes

50 libros en un año

Comenzaba el año 2017 y yo estaba inmerso en componer mis propósitos. Junto a los propósitos intangibles de ser feliz, cuidar de los amigos y la familia, y algunos ambiciosos en cuanto a lo profesional, había uno que me atraía especialmente: conseguir leer 50 libros en un año.

Muchos de mis conocidos y allegados me advertían de la locura y del fracaso casi seguro de este propósito. Yo, en cambio, me veía capacitado y contaba con algunos “trucos” para conseguirlo: leer varios libros a la vez para no saturarme y dar un descanso a la cabeza de vez en cuando; y alternar libros de poesía o alguna novela gráfica o cómic que siempre quise leer.

Comencé el año muy motivado y enseguida llegué a los cinco y a los diez, e incluso calculando a 4-5 libros por mes, me adelantaba a esa previsión. Sin embargo, los meses de verano, con el trabajo, los estudios y las fiestas de los pueblos, “san fermines” y demás actos y compromisos lúdicos supusieron un parón notable.

Reanudando el ritmo de lectura con el otoño, la media de lecturas por mes para conseguir el objetivo había aumentado. Lo que unido a la escasez de mi tiempo por las distintas actividades a las que me había comprometido hacían que el reto fuera aún mayor y adquiriera tintes épicos, o quizá así lo veía yo en mi cabeza, seca de leer tantas novelas de caballería como aquel hidalgo de la mancha.

Todas estas dificultades fueron salvadas sacrificando horas de sueño y aprovechando todos los ratos posibles para la lectura. Con un mes de diciembre especialmente lector, con casi 11 libros (digo casi porque algunos de estos ya los había empezado el mes anterior), conseguí llegar al objetivo el día anterior a que el plazo espirase.

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Ha sido un viaje precioso, en el que he podido viajar en el tiempo y el espacio, recorriendo épocas tan antiguas como la Roma de la república o el pasado reciente como el periodo de la postguerra mundial o la guerra de los Balcanes, así como países exóticos como la Cuba de Zoé Valdés, el Japón de Murakami o el Nueva York que visitó Lorca.

No sólo han sido los viajes lo que han dejado en mí los libros, sino también los momentos que me han acompañado mientras los leía o los sitios que he visitado, las personas que me lo han recomendado o las historias que estos habían vivido mientras lo leían, en forma de breves comentarios de primera mano, o en forma de posible historia reconstruida a partir de los “marcapáginas” que el libro traía.

También los libros nos traen enseñanzas de la vida a través de sus personajes, o directamente de lo que nos muestran. Estas siempre van a estar ahí, pero depende del lector saber aprovecharlas e incorporarlas a su bagaje tanto cultural como social y personal.

He tenido suerte y todos los libros que he leído han sido buenos, no ha habido momentos en los que desearía no haber empezado a leerlos o dejarlos en ese momento. Podría recomendarlos todos, pero ante la imposibilidad de hacerlo, y con el afán de que al menos, alguno de ellos os llegue y decidáis lanzaros a explorarlo, me decanto por haceros mi TOP 5. El orden es aleatorio y no destaco a ninguno por encima de los otros, simplemente estos son los que vienen primero a mi memoria.

  1. Africanus: El Hijo del cónsul. Santiago Posteguillo.

Es el primero de la trilogía que Santiago Posteguillo realiza para hablar de la vida de Publico Cornelo Scipion, más conocido como Scipión “el africano”. Un libro basado en la historia que adopta la forma de novela y ficciona partes de la historia para acercarnos los combates, luchas internas y momentos buenos y malos de este gran personaje en la historia de Roma. El libro incluye además una amplia bibliografía y los planos para ver el desarrollo de las batallas. Elijo este y no otro de la trilogía porque es el que sorprende, en los otros ya sabes lo que vas a encontrar.

  1. El anarquista que se llamaba como yo. Pablo Martín Sánchez.

Una excepcional biografía de Pablo Martín Sánchez sobre su tocayo el anarquista. Una vida peculiar de un personaje distinto narrado alternando momentos de su niñez y juventud y de su vida en la madurez. Todo esto ambientado en la dictadura (o dictablanda como suelen llamar los libros de historia) de Primo de Rivera y el desarrollo del movimiento anarquista en el exilio.

  1. Los besos en el Pan. Almudena Grandes.

Un drama social en el que nos habla de cómo afectó y afecta la crisis a una serie de familias de Madrid. Familias que se relacionan y que a lo largo de la novela van mostrando sus lazos de unión y con el que la autora hace un excelso relato del comportamiento humano y de las relaciones que entretejemos las personas cada día.

  1. Toda la poesía. Luis Eduardo Aute.

En esta antología poética del autor filipino aunque asentado en España se recorren sus mejores versos y reflexiones, por lo menos para la editorial que lo ha redactado. Lo que nos queda es un hueco de preguntas y unos poemas bellísimos con los que el Aute nos enseña a amar y a dudar de todo, incluso de la composición de las palabras y su utilización en según qué aspectos.

  1. Nos vemos allá arriba. Pierre Lemaitre.

Se trata de una novela ambientada a finales de la primera guerra mundial y el periodo de entreguerras. En esta dos amigos nos enseñan el drama y los traumas que acompañan a los combatientes en la guerra y después de esta. Una novela sincera y directa que nos hace identificarnos con los personajes y volvernos pacifistas.

Con esta recomendación mi viaje ha terminado. Para este año he bajado el nivel de exigencia en cuanto a la cantidad de libros, pero quiero aprovechar a leer libros más extensos que dejé apartados para un tiempo más apropiado.

Me gustaría recomendar la lectura de otro tipo de libros, como cómic, teatro y poesía, saborearlos y darle al paladar distintos sabores para que no se acostumbre y hacer nuestra dieta más variada.

Termino con un par de citas. La primera la leí en un artículo y no me acuerdo del autor, espero que me la ceda y sepa perdonar a mi memoria, y decía que ya no es revolucionario salir un viernes o un sábado por la noche hasta las tantas, sino que ahora, lo más revolucionario era quedarse en casa leyendo Madame Bovari; aunque supongo que servirá cualquier libro. Y por último, cito a mi abuela, que en medio de esta vorágine de lecturas me dijo, “tranquilo, que la cultura nadie os la quita”.

Aquí os dejo la lista completa de títulos:

  1. El delta de Venus. Anais Nin.
  2. De Cicerón a Obama: el arte de comunicar con eficacia. Beatriz Dueñas, Eduardo Fernández, Daniel Vela.
  3. Fe Ciega. Irene X.
  4. Africanus: El hijo del cónsul. Santiago Posteguillo.
  5. El anarquista que se llamaba como yo. Pablo Martín Sánchez.
  6. El mito de Sísifo. Albert Camus.
  7. Stegan Zweig.
  8. El guardián invisible. Dolores Redondo.
  9. Violetas de Marzo. Philip Kerr.
  10. Pálido Criminal. Philip Kerr.
  11. Jorge Luis Borges.
  12. Martín Zarza (Tomo II). Miguel García.
  13. Art Spiegelman.
  14. Las legiones malditas. Santiago Posteguillo.
  15. De qué hablo cuando hablo de escribir. Haruki Murakami.
  16. La cámara de los balones.
  17. Diego Simeone.
  18. Soldados de Salamina. Javier Cercas.
  19. Bella y oscura. Rosa Montero.
  20. La educación de la libertad. Marc Fumaroli.
  21. Un regalo que no esperas. Daniel Glattauer.
  22. Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones. Bukowski.
  23. Sentido y sensibilidad. Jane Austen.
  24. Bukowski.
  25. Carta de una desconocida y Leporella. Stefan Zweig.
  26. Territorio comanche. Arturo Pérez-Reverte.
  27. Con un pájaro de menos. Carlos Salem.
  28. Martín Zarza (Tomo III). Miguel García.
  29. Vender de Cine. Miguel Iribertegui Iriguibel.
  30. Legado en los huesos. Dolores Redondo.
  31. La nada cotidiana. Zoé Valdés.
  32. Hombres sin mujeres. Haruki Murakami.
  33. Los besos en el pan. Almudena Grandes.
  34. El reino del dragón de oro. Isabel Allende.
  35. Ofrenda a la tormenta. Dolores Redondo.
  36. El bosque de los pigmeos. Isabel Allende.
  37. Viaje al fin de la noche. Celine.
  38. La traición de Roma. Santiago Posteguillo.
  39. Poeta en Nueva York. Federico García Lorca.
  40. El amor, las mujeres y la vida. Mario Benedetti.
  41. Nos vemos allá arriba. Pierre Lemaitre.
  42. Bukowski.
  43. Miguel Hernández (antología).
  44. Réquiem alemán. Philip Kerr.
  45. Mi chica revolucionario. Diego Ojeda.
  46. El otro futbol. Miguel Delibes.
  47. El sabueso de los Baskerville. Arthur Conan Doyle.
  48. 84, Charing Cross Road. Helene Hanff
  49. Cuando fui mortal. Javier Marías.
  50. Toda la poesía. Luis Eduardo Aute.

La utopía del sueño

Quiero irme a domir.

 

Tumbarme en la cama

y caer en un profundo trance

hasta renacer al punto

de no poder conseguir más fuerzas,

que la cama me expulse cansada

de una relación de amor

y no de odio.

 

Quisiera irme a dormir

sin rabia por los sueños no cumplidos,

con la esperanza de un mañana

menos complicado,

más retador.

 

Quiero dormir

y descansar.

No levantarme con la impotencia

del hermano caído,

del camarada despedido sin opción,

acribillado a bocajarro

por la ira de un patrón corrupto y resignado,

expulsado sin indemnización,

y ellos impunes y sin remordimientos.

 

Quisiera poder dormir,

soñar con un mañana mejor.

Que los niños vuelvan a jugar a los parques,

libres y felices,

alocados,

desenganchados de la tecnología,

del miedo, de la sobreprotección familiar.

 

Me voy a dormir

y no tengo ilusión.

Mañana volverán a caer las bombas

sobre los más necesitados.

Volverán a cargar sobre su espalda

con la miseria y el dolor

y la caspa rancia

de los peluquines que gobiernan el mundo.

 

Me voy a dormir,

me levantaré con la noticia

de otra violación.

Tú te preocuparás de que ella

vestía como quería

volvía tarde y por donde quería,

y eso, es ir “provocando”.

 

Se reabrirá el debate:

más seguridad, o más libertad.

Cuando la seguridad es vigilancia,

control y sumisión;

y vuestra libertad oprime a los demás,

se convierte en un sinsentido,

en puro individualismo

y no un derecho coral.

 

Entre libertad y seguridad

yo elijo educación.

 

Me voy a domir,

porque los sueños siempre han tenido

ese poso intrínseco de desobediencia,

de los designios ingobernables de las ideas propias,

y eso siempre nos seduce y atrapa.

 

Me voy a dormir.

Quizá debiera hibernar,

dejar que todo fluya,

que todo cambie.

Aunque el futuro

se vislumbra

como la misma mierda

con distinto esmalte.

 

Me voy a dormir,

abandono,

seré uno más del rebaño

que tiende al precipicio.

Os dejo con vuestra triste distopía.

 

Me voy lejos.

Donde ellos jamás llegarán:

al valle de los pensamientos puros,

a las playas de la imaginación,

a las inexpugnables selvas vírgenes de la colaboración,

a las islas paradisíacas del compañerismo

a las cumbres inmponentes de la libertad.

 

Me voy a dormir.

Doble sentido

Cada vez

estamos más lejos.

 

Y cada vez

más cerca.

 

Quizá estemos predestinados.

Quizá no.

 

Sólo nos conocimos,

o tal vez,

ni eso.

 

Y cada vez más cerca.

Y cada vez más lejos.

Cada vez menos juntos.

 

Porque llamas en mi nombre

y no estoy.

 

Porque sueño contigo,

despierto,

y no estás.

 

Yo tan de noche,

tú tan día.

Yo soy más de luna,

y tú tan sol.

 

¿Cómo quieres que estemos

si no coincidimos?

 

Trasnocho

para ver mi octava maravilla

el archipiélago de estrellas que te rodean

salpicando de acordes mi pertinaz noche.

 

Trasnocho

buscando la explosión final

que da inicio con cada amanecer.

 

Este no es un poema

con segundas intenciones

es una vía de escape

y no un camino de llegada.

 

No voy a llamarte

-no tengo tu teléfono,

pero tampoco te llamaría

si lo tuviera-.

 

No voy a llamarte

y proponerte un plan disparatado,

o hacerte mil promesas

que luego no cumpliré.

 

Esto es la vida real.

Tú sigue con tu vida

que yo seguiré con mis movidas,

pero ten claro

que mi vía de escape

es de doble sentido.

 

Muerte lenta en día festivo

Domingo.

La resaca te deja vacío

y lleno de mierda.

Una manzana que engulles

y alimenta

el ego que pudre tu interior.

Nostalgia de noches vacías,

cama propia en casa ajena.

Desayuno insano sin alimentos.

Desesperación.

Otra noche oscura y triste

que acaba contigo

un poco más,

otro golpe,

otra caída.

Vestigio de días de bonanza

que se atraganta en la garganta;

puñales invisibles

se insertan en tu fría carne

atravesando un desacompasado corazón;

cianuro corroe tu hígado;

nieblas inundan la cabeza;

óxido en las articulaciones;

cemento en los pies.

Muerte lenta en día festivo,

televisión encendida

programas yermos

mentiras y risas en lata,

inoportuna metáfora.

Circuito de Nascar en tu cabeza,

aceleración continua hasta el infinito,

mil caballos desbocados.

No hay montura,

el caballero fantasma se desmonta

avanza impasible espada en mano.

Muerte segura.

Adiós.

Mañana volveré.

O, tal vez, no.

Amor de paso

 

Los dos sabíamos que estábamos de paso

que no podíamos enamorarnos,

pero pasó.

 

Fuimos fallo tras fallo,

jurando que era la última vez

en cada amanecer

 

Cada beso se hacía más intenso,

era más difícil dejar de vernos

o escapar  de tus brazos

y evidenciar nuestro fracaso.

 

Éramos dos inexpertos

en cuestión de relaciones,

no sabíamos los pasos precisos,

y sin embargo,

juro que cada momento era

más bello y más real

que en cualquier historia

habitual de amor.

 

David Soria

Dudas

Sé que está mal pero,

mi corazón gira en tu esquina

y mi boca grita tu nombre

y no consigo tocarte.

 

Hoy estaba pensando en ti,

he visto que me moría

al recordar tu sonrisa

y no hacerla visible.

 

Sé que está mal pero,

sólo pienso en ti

y todo es un infierno

sin ti.

 

Quizá sea mejor

dejarlo en una utopía

una posibilidad inconclusa

y no convertirlo

en una triste realidad.

 

Sé que está mal pero,

quiero pecar

probar tus labios

ver dónde nos lleva.

 

Yo soy más de tiza y papel

tú de tablet y tinta indeleble;

tu eres de atender en primera fila

y yo, de  última fila y gracia en boca;

tal vez podamos encontrar refugio

en el pozo de tus ojos.

 

A veces

un  beso

es la peor de las condenas

y no

la más bella certeza.

 

DSF

Tour 2017: Muchos rivales para sólo un ganador

Ya estamos en la última semana del mes de junio y con un calor sofocante que empieza a traernos a la mente los calurosos mediodías del mes próximo, con el tour en la televisión y media familia en la siesta. Unas tardes que comienzan cuando la etapa se ha terminado, o bien cuando la retransmisión saca la clasificación provisional de la general.

El verano ya está aquí y los deportes típicos de estas fechas comienzan a aparecer. También comienzan a llegar las quejas porque quieres ver a tu corredor favorito hacerse con la victoria y que rollo es el ciclismo, “anda cambia de canal”. No lo entienden.

Llegan las tardes de gloria, de luchar contra uno mismo por ser el mejor contra el muro, por lanzarse sin miedo contra la gravedad porque: sino puedes atacar subiendo, ataca bajando. Las tácticas de equipo cambian a cada kilómetro, lo abanicos en la única tarde de viento de verano se topan en tu contra y las opciones de victoria o podio desaparecen. Llegadas multitudinarias en las que todos quieren pasar los primeros, estar protegidos de una mala caída y no poder acabar.

Viene la mejor vuelta por etapas, un espectáculo único que se repite cada año, y que desde comienzos del siglo pasado consigue sacar de la siesta a unos pocos, logra que algunos locos cojan sus bicicletas recorran la distancia hasta el paso más cercano de la carrera, o quizá un punto atractivo, y se ponga a ras de carretera a animar a esos valientes que dan cada gramo de fuerza que tienen en el cuerpo para ofrecernos unas horas de diversión y hacerse con la gloria eterna que da el Tour de Francia.

La caravana comienza a cerrarse, los equipos ya nos dan a conocer sus 9 corredores para esta edición, ciclistas con los que esperan llenar sus vitrinas de triunfos. Este año se  nos abre un abanico muy amplio de aspirantes al título general y que en pocas ocasiones hemos podido disfrutar. Un privilegio que nos concede el destino para pegarnos al televisor o a la cuneta y no soltar el aire hasta que el pelotón nos quite las pegatinas en su frenético paso.

Analizamos las opciones de los principales favoritos:

Chris Froome.

froome

El africano es sin duda el principal favorito para ganar la Grande Boucle. El ciclista con más tours del pelotón y el gran dominador de los últimos años gracias a su potencia en la contrarreloj, un estilo peculiar pero muy efectivo en las subidas y un gran equipo para arroparle en los kilómetros difíciles.

Aunque este año no se ha mostrado tan fuerte en la Dauphiné, y ha llevado una preparación a la gran ronda francesa distinta a las de otros años, de forma accidentada y sin grandes triunfos; el momento decisivo es a partir del 1 de julio y el ciclista del sky no nos ha dado nunca lugar a no creer en él.

Además, cuenta con el mejor equipo sobre el papel. Tiene a tres grandes escaladores (Landa, Nieve y Henao) que le llevaran a rueda hasta las herraduras decisivas, 3 de los mejores rodadores (Rowe, Thomas y Kiryienka) para llevarle bien colocado en el pelotón en las etapas “llanas”, y otros dos corredores (Knees y Kwiatkowski) que sirven tanto para un roto como para un descosido.

De esta forma, y aunque la organización del Tour se busque la vida para hacer recorridos anti-Froome, el tricampeón de la ronda francesa buscará demostrar en la carretera que sigue siendo el más completo en carreras de tres semanas.

Nairo Quintana. 

QUINTANA ROJAS Nairo Alexander

El eterno segundo en la era Froome llega a la ronda francesa lastrado por haber disputado el Giro, y seguramente algo tocado mentalmente al no poderse llevar la maglia rosa.

El corredor colombiano se apoyará en la montaña y en su mejor recuperación para asentar las bases de su primer triunfo en el Tour. Su ambición es desmedida y seguro que no se conformará con sólo luchar, y con un equipo que confía plenamente en él para llevarse la victoria pedaleará a tope por el maillot amarillo.

Cuenta con un equipo que no tiene nada que envidiar al del Sky y que se emplearán a muerte por su líder en el que confían y al que se deben. Destaca Valverde que podría pensar en que tras la participación del colombiano en el Giro podría volver a ser el líder para el tour, pero ya ha declarado que viene a trabajar para Nairo.

Por lo tanto, el ciclista del Movistar, buscará la victoria apoyado en un gran 9 que ha conformado Unzué para él y en las llegadas en alto, en un recorrido que le beneficia más que otros años al no haber tanta contrarreloj (tan sólo 36 kilómetros). Así, sin el lastre de estas etapas y con abundantes finales en alto, el “escarabajo” confía en subir al escalón más alto del podio en los Campos Eliseos.

Richie Porte. 

porte

Uno de los principales favoritos sobre todo tras su gran actuación en la Dauphiné, aunque con la duda de si llegará con energías a la última semana para defender lo ganado.

El ciclista australiano es un gran especialista contra el crono y va muy bien hacia arriba, con estos argumentos apostar por él como ganador no sería una locura. En su contra cuenta con la vitola de ser un corredor irregular y que no es un gran fondista que llegue a la tercera semana con las fuerzas necesarias para resistir entre los favoritos.

Veremos si se confirma en la ronda francesa el paso al frente que parece estar dando este año el corredor del BMC y afianza su candidatura a las grandes vueltas.

Romain Bardet. 

bardet

El cliclista francés y gran animador del pasado Tour seguramente sea uno de los olvidados por las casas de apuestas. Su escaso rendimiento en la contrarreloj y una temporada por debajo de lo esperado hasta el momento, dan valor a estas. Pero no olvidemos que corre en casa y es un ciclista joven y que viene con mucha hambre.

El corredor del AG2R tras su paso adelante el año pasado quiere refrendar esa gran actuación con otra este año y acabar con el vacío de corredores franceses en lo alto del podio de París. Lleva consigo unos grandes compañeros que le ayudarán a pasar los momentos difíciles en la carretera y que buscarán la mejor forma de hacerle ganar ventaja contra sus rivales.

El francés cuenta con una pedalada grácil en las escaladas y una valentía que le permite atacar sin dudarlo en las cuestas más inclinadas. Aunque esta estrategia de ataques incesantes puede hacerle desfallecer y perder un tiempo valioso.

Con estos puntos fuertes y con estos defectos el ciclista sobre el que recaen las esperanzas del país anfitrión buscará darles de vuelta todo el apoyo con una victoria final.

Alberto Contador. 

contador

El corredor madrileño es la gran esperanza española un año más. En esta décima edición tras su primer entorchado buscará  volver a lo más alto, algo por lo que lleva luchando muchos años y que por caídas o por ser visto superado por sus rivales, no ha podido culminar las últimas temporadas.

El ciclista ahora de Trek cuenta con un equipo inferior al de sus rivales, algo a lo que ya está acostumbrado y que no le sirve de escusa para justificar sus derrotas. Contador, por otro lado, cuenta con un conocimiento minucioso de la carrera francesa y de una intuición especial para saber cuándo romper la carrera.

Además, su estilo de escalador bailarín se ha visto completado con una gran técnica para afrontar las contrarrelojes por lo que es un corredor muy versátil que es capaz de ganar en alto como en una contrarreloj, como hizo en sus buenos años como favorito y campeón del Tour.

Así, y pese a su edad y a estar quizá un peldaño más abajo que los demás favoritos, su experiencia y su adaptación a las variables  de la carrera le hacen un corredor muy peligroso para cualquiera de los rivales y una rueda a la que marcar.

Aru – Fuglsang.

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A falta de una bala ganadora el Astana trae a dos. Sobre el papel parece que el líder será Fabio Aru, que en los últimos días con el título de campeón italiano ha vuelto a recuperar confianza. Aunque con la victoria en la Dauphiné y su excepcional estado de forma hacen que Jakob Fuglsang gane peso en el equipo a la hora de tomar la decisión sobre a quien sacrificar en post del otro.

De esta forma, el equipo Kazajo se convierte en un rival importante en la carretera. Si bien es cierto que ambos corredores no iban con el papel de favoritos a la ronda francesa, la unión de ambos les hacen peligrosos. La juventud, la fuerza y la osadía del italiano se suman a la experiencia y a la fuerza del danés en un temible dúo que se organizará para desestabilizar las estrategias rivales.

Sin embargo, esta dualidad puede verse rota si uno demuestra su debilidad y no acepta su papel de bregador para su compañero. Una unión difícil en cuanto la carretera se estreche y las herraduras comiencen a madurar las piernas y el ímpetu de los corredores.

Chaves – Simon Yates. 

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Por último nos encontramos al dúo del equipo Orica. Dos corredores muy distintos pero que tienen que compenetrarse en la carretera para poder disimular sus defectos ante el potencial del resto de favoritos.

La explosividad y frescura de Chaves en el desnivel se tienen que unir al sufrimiento y constancia de Yates para pasar la alta montaña y llegar con fuerza a la última y decisiva semana. Una última semana en la que el colombiano suele fallar. Yates por su parte, a la sombra de su hermano en el Tour pasado deberá dar un paso adelante y mostrar el corredor de élite que mostraba en las categorías inferiores.

Este parece un dúo más fácil de mantener a lo largo de la carrera debido a sus caracteres menos altivos y más humildes. Además, y sabiendo la difícil empresa de alcanzar la victoria o incluso el podio final puede hacer que los hombres de Neil Stephens decidan lanzarse a buscar una victoria de etapa o la clasificación de la montaña, que no serán un premio menor para ninguno de estos corredores.

 

De este amplio ramillete de favoritos sólo uno subirá a lo más alto del podio en los Campos Eliseos, y puede que no sea ninguno de ellos. La dureza de la carrera, los nervios y las caídas de la primera semana, las lesiones, una enfermedad o el famoso tío del mazo pueden acabar de un kilómetro a otro con las posibilidades de cualquiera de ellos. Además, no hay que perder de vista a los segundos de fila o a otros rivales que pueden parecer menores (Louis Mentjes, Valverde, Thomas, Mollema, Buchman…).

No sabemos quien va a ganar el Tour, ni tampoco vamos a jugar a ser adivinos y pronosticar un vencedor. Lo que nos queda por delante son tres semanas llenas de emoción, nervios y alegrías en las que los ciclistas escribirán gota a gota otra página de gloria en las carreteras francesas.

PD: Para los aficionados al Topela, el juego online para los aficionados al ciclismo aquí os dejo mi equipo:

SKY FROOME, Christopher
BMC PORTE, Richie
ALM BARDET, Romain
ORS CHAVES, Esteban
BOH MAJKA, Rafal
UAD MEINTJES, Louis
BOH BUCHMANN, Emanuel
TBM IZAGIRRE, Ion
TLJ ROGLIč, Primož
QST BRAMBILLA, Gianluca
TLJ GESINK, Robert
ALM LATOUR, Pierre-Roger
BOH SAGAN, Peter
COF BOUHANNI, Nacer
FDJ DEMARE, Arnaud
SUN MATTHEWS, Michael
TBM COLBRELLI, Sonny
TLJ GROENEWEGEN, Dylan
UAD SWIFT, Ben
QST GILBERT, Philippe
BMC VAN AVERMAET, Greg
ORS ALBASINI, Michael
LTS DE GENDT, Thomas
KAT MARTIN, Tony
ORS KEUKELEIRE, Jens
SKY KIRYIENKA, Vasil
BMC ROCHE, Nicolas
AST VALGREN, Michael
DEN VOECKLER, Thomas

David Soria.